El uso prolongado del chupete es un tema clásico de consulta pediátrica. Para los padres se trata de un aliado para calmar el llanto. También, hay estudios que indican que reduce el riesgo de muerte súbita del lactante.
Sin embargo, se ha comprobado que el uso del chupete más allá de los 24 meses puede alterar el desarrollo óseo y dental de los niños. Es por ello, que hay que tener especial cuidado con su empleo. Alteraciones en la mordida y desalineación dental figuran entre los problemas que ocasiona.
Consecuencias principales
Odontólogos advierten sobre los peligros del hábito del chupete de manera prolongada. Entre las consecuencias dentales figuran:
- Mordida abierta anterior. Los dientes frontales superiores e inferiores no se tocan al cerrar la boca, dejando un hueco circular.
- Mordida cruzada posterior. La succión constante estrecha el paladar. Esto hace que los dientes superiores queden por dentro de los inferiores.
- Maloclusión y apiñamiento. Los incisivos superiores suelen inclinarse hacia afuera (“dientes de conejo”). También, los incisivos inferiores se inclinan hacia adentro.
- Deformación del paladar. El paladar se vuelve ojival (más alto y estrecho). Esta condición puede afectar la respiración y el habla de los niños.

Foto: Pexels.com
Recomendaciones por edad
En los infantes de 0 a 6 meses se recomienda su uso para la estimulación de la succión no nutritiva. Desde los 6 hasta los 12 meses se aconseja empezar a limitar su uso solo para dormir o momentos de alto estrés. Ya de 12 a 24 meses se tiene que iniciar la fase de retirada progresiva.
El consejo de la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP) es eliminarlo definitivamente antes de los 2 años. Esta recomendación permite que las malformaciones óseas tengan oportunidad de corregirse de manera espontánea.
Cómo quitarles el chupete
Una manera de empezar a eliminar el hábito del chupete es hacer una retirada gradual. Se puede comenzar a quitarle el chupete durante el día y reservarlo solo para la noche. También es efectivo el refuerzo positivo. Para ello se premia los días sin chupete en lugar de castigar el uso.
Es importante saber cuándo pedir la intervención profesional. Si la deformación dental persiste tras dejar el hábito, un ortodoncista puede recomendar aparatos correctores una vez que el niño sea un poco mayor. En la Clínica Marien Morata Roig, en Valencia, se puede pedir una cita y consultar el caso.
