Atender los problemas bucales a tiempo puede evitar molestias mayores. Además, acudir al odontólogo de manera oportuna puede salvar piezas dentales y prevenir complicaciones que afecten la salud general del cuerpo. Existen señales críticas que requieren atención odontológica en un plazo máximo de 24 horas.
Es una urgencia odontológica si se padece de un dolor agudo e incesante. Es decir, aquel que no disminuye con analgésicos comunes y dificulta el descanso o la alimentación. También, es motivo de emergencia si hay fiebre asociada a dolor dental, pues es un indicativo claro de que una infección se está propagando.
La presencia de inflamación severa (abscesos) es otro caso que requiere atención inmediata. Por ejemplo, si hay presencia de bultos con pus en la encía, hinchazón visible en el rostro o cuello, y dificultad para tragar o respirar.
Igualmente, es prioridad ir al dentista lo más pronto posible si se sufren traumatismos y golpes. Tal es el caso si un diente se rompe, se afloja o se sale completamente de su lugar debido a un impacto. Similares acciones se deben tomar si se sufre de hemorragias en las encías o sangrados tras una cirugía dental que no se detienen tras aplicar presión por varios minutos.
Casos más comunes en consulta

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Muchos pacientes solicitan atención por estas situaciones frecuentes, que, si bien no siempre son urgencias extremas, deben revisarse pronto:
- Caries avanzadas. Provocan sensibilidad extrema al frío, calor o dulces.
- Problemas con cordales. Dolor o presión por la erupción de las muelas del juicio.
- Pérdida de restauraciones. Caída de empastes (calzas), coronas o rotura de aparatos de ortodoncia.
- Encías inflamadas (gingivitis). Sangrado frecuente durante el cepillado o mal aliento persistente.
Importancia de la atención oportuna
Esperar a que aparezca el dolor suele ser un error, ya que muchas patologías avanzan silenciosamente. Es por ello que tratar una infección o fisura a tiempo evita la necesidad de extracciones dentales.
Además, hay que consideran que un tratamiento oportuno representa un menor costo y complejidad. Por ejemplo, un pequeño empaste es más sencillo y económico que un tratamiento de conducto (endodoncia) o un implante.
Otro punto de especial relevancia es cuidar de la salud sistémica. Es importante saber que las infecciones bucales pueden trasladarse al torrente sanguíneo y afectar órganos como el corazón o los pulmones.
