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El tratamiento de infiltración con resina es un procedimiento odontológico microinvasivo.  Se emplea para eliminar manchas blancas y frena caries incipientes sin desgastar el diente con fresas ni requerir anestesia. Se trata de una alternativa más conservadora que otros procedimientos dentales.

La infiltración se basa en rellenar los poros del esmalte desmineralizado con una resina de muy baja viscosidad. Esta acción devuelve al diente su fuerza y su apariencia estética natural. Lo importante, es que el tratamiento sea aplicado por profesionales altamente capacitados. Por ejemplo, en la Clínica Dental Marien Morata Roig, en Valencia, cuentan 25 años de experiencia. En el centro realizan la infiltración con resina (Icon®).

A continuación, se detalla el protocolo clínico estándar paso a paso para su aplicación en superficies lisas:

Paso 1.  Higiene y preparación de la zona

Limpieza previa: El odontólogo remueve la placa bacteriana y cualquier residuo superficial con una pasta de profilaxis libre de flúor.

Aislamiento absoluto: Se coloca un dique de goma alrededor de las piezas dentales a tratar. Este paso es indispensable para mantener el área completamente seca y resguardar las encías del contacto con las sustancias químicas del kit.

Paso 2. Apertura de los poros del esmalte (acondicionamiento)

Aplicación del gel ácido: Se extiende un gel de ácido clorhídrico al 15% (Icon-Etch) sobre la lesión con una punta aplicadora especial. El químico actúa exactamente durante dos minutos para disolver la capa externa endurecida y dejar expuesta la porosidad profunda del esmalte.

Lavado y secado: Se succiona el exceso de gel, se enjuaga la superficie con abundante agua por un mínimo de 30 segundos y se deshidrata la zona al aplicar aire con una jeringa triple.

Foto: Pexels.com

Paso 3. Deshidratación profunda y previsualización estética

Aplicación de alcohol: Se esparce una solución a base de etanol al 99% (Icon-Dry) sobre el área tratada por unos 30 segundos.

Evaluación del resultado: Al secar el diente tras este paso, el alcohol simula ópticamente cómo lucirá la infiltración final. Si la mancha blanca sigue siendo muy visible, el especialista puede reiterar la fase de acondicionamiento con ácido hasta dos veces adicionales para alcanzar mayor profundidad.

Paso 4. Infiltración de la resina líquida

Impregnación del esmalte: Se aplica una resina de alta fluidez (Icon-Infiltrant) con un aplicador limpio. Se deja reposar el componente durante tres minutos mientras se realizan ligeros movimientos. Esto permite que el material penetre en las microcavidades del diente por capilaridad.

Limpieza de excedentes: Se retira todo el material sobrante de las caras del diente y de los espacios interdentales con un hilo dental o gasas.

Endurecimiento inicial: Se expone el diente a una lámpara de fotopolimerización durante 40 segundos para solidificar la resina.

Segunda capa: Se coloca una cantidad adicional de resina infiltrante y se deja actuar por un minuto. Se vuelven a remover los excesos y se realiza una segunda fotopolimerización por otros 40 segundos. Esto compensa la contracción que sufre el material durante el primer fraguado.

Paso 5. Acabado definitivo

Pulido de la superficie: Para finalizar, se retira el aislamiento de goma y se pule el área tratada con tiras de pulido y discos abrasivos finos. Este paso elimina cualquier rugosidad, previene futuras tinciones y le devuelve un brillo natural y liso al diente tratado.

Ventajas del procedimiento

  • Sin anestesia, ni tallar el diente.
  • Rápido y cómodo para el paciente.
  • Conserva la estructura natural del diente.
  • Mejora la estética dental de forma natural.
  • Resultados estables a largo plazo.
  • Mantiene el brillo natural del diente.
  • Alternativa más conservadora que otros tratamientos.
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