Cifras del sector de la odontología estética y estadísticas de consumo clínico permiten estimar que alrededor del 3% al 5% de los adultos en España usan carillas dentales. Pese a que el porcentaje total sobre la población global parezca moderado, las cifras de mercado para este año revelan un auge masivo en la demanda. Este tipo de tratamiento, de la mano con los alineadores invisibles, son los más solicitados.
Sin embargo, la tarea no termina con solo hacer la inversión de embellecer la sonrisa. Mantener las carillas dentales intactas, brillantes y en su sitio, requiere adoptar una rutina de higiene y erradicar ciertos hábitos. Es por ello, que su durabilidad a largo plazo dependerá de cuidados cotidianos muy específicos.
A continuación, le presentamos un instructivo práctico para blindar una nueva sonrisa frente a roturas, coloraciones indeseadas o desprendimientos.
1.- Higiene diaria: limpieza profunda sin rayar la superficie
El cuidado diario de las carillas requiere de las herramientas y la técnica correctas para no desgastar los materiales. Estos son:
- Cepillos de filamentos suaves. Las cerdas rígidas desgastan el brillo de la porcelana y el composite.
- Dentífricos libres de partículas abrasivas. Se tiene que evitar a toda costa las pastas blanqueadoras agresivas. Estas generan microfisuras donde se acumula la suciedad.
- Uso obligatorio de seda dental. Debe pasarse con suavidad en el límite entre la encía y la carilla. Así se previenen filtraciones de caries bajo la estructura.
- Enjuagues sin componentes alcohólicos. El alcohol debilita progresivamente los elementos adhesivos que sujetan las láminas.
2.- Adiós a las manchas: proteger el color de la sonrisa

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Las carillas de composite absorben los pigmentos con facilidad, mientras que las de porcelana sufren decoloración justo en las zonas de unión con el diente. Es por ello que se debe:
- Moderar líquidos altamente pigmentados. El café, el té negro, el vino tinto y los refrescos oscuros alteran la tonalidad.
- Enjuagar de inmediato. Si se consumen alimentos colorantes, hay que aclarar la boca con agua justo después.
- Cortar el hábito del tabaco. La nicotina y el alquitrán amarillean los materiales de forma acelerada.
- Cuidar el consumo de aderezos intensos. Salsas como el kétchup, la mostaza o el vinagre balsámico atacan la homogeneidad del color.
3.- Hábitos de fuerza: evitar las fracturas y desprendimientos
Las láminas estéticas toleran a la perfección la masticación normal, pero no resisten las fuerzas de tracción o impactos secos. En este sentido, hay que evitar:
- Usar la boca como herramienta. No hay que abrir bolsas, cortar hilos ni quitar tapas con los dientes.
- Consumir alimentos duros enteros. Lo ideal es cortar las manzanas, las zanahorias crudas y el pan crujiente antes de comerlos. Nunca se debe dar un mordisco directo con los dientes frontales.
- Descuidar las semillas y huesos. Se tiene que tener mucha precaución con las aceitunas, los frutos secos y los restos de palomitas de maíz.
- Bruxismo. Si se tiene el hábito involuntario de apretar la mandíbula al dormir, se debe usar una férula de descarga rígida. La presión inconsciente desquebraja el material de las carillas.

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4.- Mantenimiento profesional imprescindible
La higiene en casa es vital, pero la intervención en la clínica dental garantiza que todo siga sellado a la perfección. Por ello se deben realizar:
- Revisiones cada seis meses. Permiten detectar pequeños desajustes antes de que la pieza se despegue por completo.
- Sesiones de pulido clínico. Eliminan de forma segura las tinciones superficiales y devuelven el resplandor original.
Si quiere asegurar la salud de su tratamiento, consulte las recomendaciones de la Clínica Dental Marien Morata Roig, en Valencia. ¿Tiene dudas sobre qué pasta dental elegir? Déjenos sus preguntas en los comentarios o agende una cita de valoración con nuestros especialistas.
