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Algunas personas tienen dientes que se ven demasiado pequeños o “infantiles” al sonreír. A menudo, cuando acuden a la clínica piensan que la única solución para este problema es colocar carillas para hacerlas más grandes. Sin embargo, en un gran número de casos, el tamaño de los dientes es completamente perfecto y el verdadero motivo es que están escondidos debajo de la encía.

Cuando el caso es el mencionado, entra en juego la gingivoplastia o la arquitectura de encías. Este sutil pero impactante tratamiento estético puede transformar por completo la armonía de tu rostro.

El equilibrio visual de una sonrisa idílica depende de la proporción entre el blanco del diente y el rosa de la encía. Cuando este equilibrio se rompe porque el tejido gingival cubre más superficie dental de la cuenta. Los dientes se perciben cortos, cuadrados o desalineados, aunque por dentro tengan una longitud anatómica totalmente normal.

¿Qué es la arquitectura de encías o gingivoplastia?

La gingivoplastia es un procedimiento de microcirugía estética que consiste en rediseñar y recortar el borde de la encía que rodea al diente. El objetivo es retirar el tejido sobrante para dejar a la vista la corona dental que permanecía oculta. Lejos de ser un proceso tosco, hoy en día se trata como una auténtica obra de arquitectura o escultura.

El primer paso del proceso es realizar un estudio previo. En él se analiza la forma de la cara, los labios y la cantidad de encía que se muestra al reír. Luego, para corregir el problema se usa tecnología de precisión. Es decir, se suele utilizar tecnología láser o bisturí piezoeléctrico de alta precisión.

Durante el proceso correctivo se efectúa un modelado personalizado. Para ello, se contornea el margen de cada diente individualmente, se busca la simetría perfecta y se crea un resultado estéticamente agradable.

Foto: Pexels.com

Ventajas de armonizar las encías

  • Los beneficios de la gingivoplastia van mucho más allá de la simple estética visual inmediata:
  • Resultados instantáneos. El cambio se aprecia en el mismo momento en el que finaliza la sesión. La sonrisa se ve más amplia, estilizada y luminosa de inmediato.
  • Procedimiento indoloro. Se realiza bajo anestesia localizada. El paciente no siente absolutamente nada durante la intervención.
  • Postoperatorio cómodo. Gracias al uso del láser, el tejido sella de forma inmediata. Esto minimiza el sangrado, reduce la inflamación y permite una recuperación rapidísima en apenas unos días.
  • Mejora de la higiene bucal. Al eliminar los excesos de encía, se reducen los recovecos donde se acumula la placa bacteriana. La acción facilita el cepillado diario y protege la salud periodontal.

Un tratamiento independiente o el lienzo para las carillas

Para muchos pacientes, la gingivoplastia por sí sola es suficiente para lograr la sonrisa de sus sueños. Esto ocurre porque se “destapa” el blanco natural de sus propios dientes. Sin embargo, en otros casos se utiliza como el paso previo e indispensable para un tratamiento de carillas o coronas.

Cuando las encías no están perfectamente alineadas y equilibradas, cualquier trabajo de porcelana posterior perderá su simetría. Por eso, sanear y esculpir “el marco de la dentadura” es el primer secreto para que el resultado final roce la perfección. Si cree que sus encías ganan demasiado protagonismo cuando ríe, una valoración en la Clínica Dental Marien Morata Roig, en Valencia, puede ser el cambio que busca.

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