La Organización Colegial Veterinaria y Médica, liderada por el Consejo General de Dentistas de España, ha elevado una alerta a la opinión pública. La misma obedece al repunte de casos de ejercicio ilegal de la profesión dentro del sector odontológico. Se trata de un llamado a la población para que acuda a dentistas colegiados.
Recientemente, se han efectuado varias intervenciones policiales en diversas comunidades autónomas. Estas culminaron en el desmantelamiento de clínicas odontológicas clandestinas. Es por ello que las autoridades sanitarias recuerdan la obligatoriedad legal y la necesidad de acudir exclusivamente a profesionales titulados para cualquier procedimiento bucodental.
En España, la colegiación oficial no constituye un mero trámite administrativo. Este proceso es la única garantía jurídica y sanitaria de que el operador posee las competencias validadas por el Ministerio de Universidades. De esta forma se garantiza una atención adecuada y capacitada.
Las ofertas económicas desproporcionadamente bajas suelen camuflar redes de intrusismo profesional. Por ello, el sector odontológico exige un endurecimiento del Código Penal. El objetivo es que las sanciones por suplantación en profesiones sanitarias dejen de limitarse a multas económicas leves y pasen a ser verdaderamente disuasorias.
Peligros severos de ponerse en manos no cualificadas

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La intervención de falsos dentistas (quienes frecuentemente carecen de conocimientos de anatomía, esterilización o farmacología) acarrea consecuencias destructivas e irreversibles para el organismo del paciente. Entre ellas están:
- Infecciones graves y transmisión de patologías. En centros ilegales hay un uso constatado de instrumental oxidado, estancias sin desinfección regulada o productos caducados. Esa situación eleva exponencialmente el riesgo de sepsis o contagio de dolencias infecciosas.
- Destrucción y pérdida de piezas dentarias. Tratamientos mal ejecutados o la deficiente colocación de prótesis por personal no facultativo provocan el deterioro definitivo de los dientes remanentes sanos.
- Daños en la estructura bucofacial. Las malas praxis dentales derivan en alteraciones agudas de la articulación temporomandibular (mandíbula). También, produce dolores crónicos y lesiones severas en la mucosa oral.
- Riesgo oncológico. La literatura científica española detalla que el roce mecánico continuo de prótesis o aparatología mal adaptada de manera ilegal puede cronificar úlceras. Además, esto propicia la aparición de lesiones cancerosas en los tejidos blandos de la boca.
- Indefensión jurídica. Al tratarse de una actividad delictiva, el paciente carece de un historial médico formalizable. Es decir, no cuenta con contratos válidos o el respaldo de un seguro de responsabilidad civil. Este hecho impide cualquier reclamo legal o indemnización posterior ante un error médico.
Recomendaciones básicas para el ciudadano

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Para erradicar el fraude y blindar la salud colectiva, los colegios profesionales de odontólogos aconsejan adoptar medidas de verificación sencillas antes de sentarse en el sillón clínico:
1.- Exigir el número de colegiado
Todo paciente está en su pleno derecho de solicitar el nombre completo y el número de colegiación del dentista que lo va a diagnosticar o intervenir.
2.- Utilizar los buscadores públicos
Organismos regionales como el Col·legi Oficial d’Odontòlegs i Estomatòlegs de Catalunya (COEC) o el Colegio de la I Región disponen de plataformas web de libre acceso. En estos portales se puede constatar al instante si un profesional o una clínica cuentan con el alta y las licencias vigentes.
3.- El dentista es insustituible
Es fundamental tener presente que figuras técnicas como los protésicos dentales o los higienistas desempeñan roles auxiliares esenciales. Sin embargo, carecen de la competencia legal para manipular la boca del paciente, diagnosticar o prescribir tratamientos.
4.- Desconfiar de la publicidad agresiva
Tarifas excesivamente reducidas, bonos de descuento masivos o la falta de un profesional fijo asignado al caso, suelen ser indicadores de alerta que ameritan una inspección minuciosa.
