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La limpieza interdental es una práctica que resulta indispensable para la salud oral. Se ha demostrado que el cepillado tradicional solo alcanza aproximadamente el 60% de la superficie dental. Esto significa que muchas áreas entre los dientes quedan expuestas a bacterias.

Limpiar entre los dientes es fundamental para eliminar la placa bacteriana y los restos de comida donde las cerdas del cepillo normal no llegan. Si no se retira, esta placa se endurece convirtiéndose en sarro, el cual solo puede ser eliminado por un profesional. Su descuido es la causa principal de la mayoría de las caries. Igualmente, la causa de enfermedades periodontales como lo son la gingivitis y la periodontitis.

Beneficios de la limpieza interdental

La limpieza interdental es vital en la prevención de enfermedades. Su práctica habitual reduce drásticamente la aparición de caries interproximales y enfermedades de las encías.

Mejora de la salud general de las personas. Diversas investigaciones científicas señalan que existe una conexión directa entre la salud bucal y la sistémica. Es por ello, que una buena higiene interdental reduce el riesgo de inflamación que puede afectar la salud cardiovascular.

Un mayor control del aliento. Asear entre los dientes combate la halitosis. Esto ocurre porque se eliminan bacterias en descomposición en los espacios ocultos.

Se reduce el sangrado. La práctica diaria de la limpieza interdental es una estrategia eficaz para disminuir la inflamación y el sangrado gingival.

Foto: Pexels.com

Cómo practicarla

Se recomienda realizarla al menos una vez al día, preferiblemente antes del cepillado nocturno.

Se puede realizar con un cepillo interdental. Esta herramienta es ideal para espacios más amplios o personas con ortodoncia. Hay que tener cuidado al elegir el tamaño. El cepillo debe entrar suavemente sin forzar; las cerdas deben tocar los dientes, pero no el alambre central.

En cuanto a la técnica, el movimiento es el siguiente: Se debe insertar el cepillo y realizar movimientos de vaivén (hacia adentro y hacia afuera) de forma horizontal, sin girarlo.

El mantenimiento del cepillo es importante. Para ello, se tiene que enjuagar el cepillo tras cada uso y reemplazarlo cuando las cerdas se deformen (generalmente cada 1 a 2 semanas).

Foto: Pexels.com

Limpieza con hilo o seda dental

El uso de hilo dental se recomienda para espacios muy estrechos donde no cabe un cepillo interdental. Para emplearlo los expertos recomiendan utilizar unos 45 cm de hilo y enrollar la mayor parte en los dedos medios. Luego, se desliza el hilo suavemente entre los dientes y curvándolo en forma de «C» contra la pared de cada diente. Después, se desliza por debajo de la línea de la encía con cuidado.

Herramientas complementarias

Irrigadores bucales. Consiste en utilizar un chorro de agua a presión para limpiar zonas difíciles, siendo un excelente complemento para pacientes con implantes o prótesis.

Para una guía personalizada sobre qué herramienta se adapta mejor a cada anatomía dental, lo ideal es consultar con un dentista. Una gran opción en Valencia, es la Clínica Dental Marien Morata. Estos especialistas de la estética dental, también se enfocan en la prevención para cuidar a sus pacientes.

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