Un mock-up dental es una maqueta tridimensional o prototipo temporal. Este implemento personalizado permite al paciente probar y visualizar su nueva sonrisa directamente en su boca. Se utiliza antes de iniciar cualquier tratamiento odontológico definitivo e irreversible.
Para su fabricación el proceso combina planificación digital y física para crear una simulación realista. A menudo, los pasos para su creación son los siguientes:
- Impresiones y fotos. Lo primero será tomar moldes (físicos o digitales) de la boca actual. También se toman fotografías del rostro para el Diseño Digital de Sonrisa (DSD).
- Encerado diagnóstico. El paso siguiente está a cargo del técnico dental. Éste crea un modelo de “sonrisa ideal” en cera sobre los moldes del paciente.
- Llave de silicona. Posteriormente, se fabrica un molde de silicona a partir del encerado diagnóstico.
- Colocación en boca. Después de tener el molde, el dentista rellena la llave con resina bisfenólica temporal y la coloca sobre los dientes del paciente. Al endurecerse y retirar el molde, queda la “nueva sonrisa” adherida temporalmente.
- Ajustes en vivo. Con el mock-up dental puesto el paciente puede hablar, sonreír y evaluar la forma, color y tamaño. De esta manera, se podrán hacer cambios inmediatos antes de las carillas o coronas finales.
Utilidad del mock-up

Foto: Clínica Marien Morata Roig
El mock-up dental no es una herramienta solo estética. Se trata de un plano arquitectónico para el tratamiento. Su empleo sirve de guía para el odontólogo. El mismo, le ayuda a saber cuánto tejido dental es estrictamente necesario desgastar, lo que permite una preparación mucho más conservadora.
Igualmente, el prototipo sirve para realizar una prueba de funcionalidad. Es decir, permite evaluar cómo afectan los cambios a la fonética (pronunciación) y a la mordida (oclusión). Pero, su utilidad más estimada por el paciente es que le ayuda a comprender el valor de la inversión al ver el resultado potencial del tratamiento que recibirá de forma tangible.
Ventajas principales
Lo mencionado anteriormente, hace concluir que las ventajas de contar con un mock-up dental personalizado son muchas. Su fuerte es tener una previsualización realista. A diferencia de una imagen en pantalla, el paciente experimenta el volumen y la sensación de sus nuevos dientes.
También, es beneficioso que se trata de un proceso reversible y sin dolor. Se trata de procedimiento que no requiere pinchazos ni desgastes previos. Además, si al paciente no le gusta el resultado, se retira fácilmente sin dañar el esmalte.
Otra ventaja significativa es que mejora la comunicación. Es decir, alinea las expectativas entre el paciente, el odontólogo y el laboratorio protésico. Sin contar, que ofrece seguridad psicológica. Esto ocurre porque elimina el miedo al “cómo quedará” al ofrecer una garantía visual antes de comprometerse con el procedimiento final.
