La odontología microscópica es una disciplina avanzada que utiliza microscopios quirúrgicos de alta potencia para realizar tratamientos dentales. Esta tecnología permite al dentista ver detalles que son invisibles al ojo humano. Para lograrlo, trabajan con una magnificación de hasta 20 o 30 veces el tamaño real.
En España, la odontología microscópica es una disciplina en plena expansión. Su práctica se consolida como el estándar para tratamientos de alta complejidad, especialmente en endodoncia (tratamientos de conducto) y microcirugía.
Por ejemplo, en la Clínica Marien Morata Roig, en Valencia, emplean procedimientos microscópicos. Uno de ellos la infiltración con resina ICON para homogeneizar el color de los dientes con manchas blancas. Utilizan una resina de baja viscosidad que penetra en el esmalte poroso responsable de las manchas. Al infiltrar esos microespacios, se igualan los índices de refracción y la superficie recupera un aspecto uniforme y natural.

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Son varios los beneficios que aporta la tecnología empleada en la odontología microscópica. Entre ellos se encuentran:
- Precisión extrema. Permite eliminar solo el tejido dañado, conservando la mayor cantidad de estructura dental sana (odontología mínimamente invasiva).
- Éxito en endodoncias. Es fundamental para localizar conductos radiculares microscópicos o fracturas internas que de otro modo pasarían desapercibidos, evitando extracciones innecesarias.
- Mejor diagnóstico. Detecta caries en etapas iniciales o fisuras milimétricas antes de que causen dolor.
- Ajuste perfecto. En prótesis y carillas, asegura que el sellado sea milimétrico, evitando que se filtren bacterias en el futuro.
- Ergonomía y documentación. El dentista trabaja con una mejor postura y puede grabar el procedimiento para mostrárselo al paciente en una pantalla.
Recomendaciones
Lo principal antes de decidir usar la mencionada tecnología es buscar especialistas. No todos los dentistas están formados en el uso del microscopio. Lo ideal, es encontrar expertos en endodoncia microquirúrgica o estética avanzada.
Esta disciplina de vanguardia es ideal para casos complejos. Si a un paciente le han dicho que una muela “no tiene salvación” o sufre de una infección persistente, no está demás pedir una valoración con microscopio antes de optar por la extracción.
Se aconseja establecer una valoración de los costes. Aunque estos tratamientos suelen ser más costosos por el equipo y la especialización, la Sociedad Española de Endodoncia (AEDE) destaca que a largo plazo es más rentable que perder un diente natural.
