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Muchos remedios caseros populares para “blanquear” o “limpiar” los dientes pueden causar un daño irreversible al esmalte. Esta capa protectora externa del diente no se regenera una vez perdida. Es por ello, que lo ideal es acudir a un profesional de la odontología y no recurrir a fórmulas o productos que no son específicos para la dentadura.

Una de las mesclas más empleadas en casa para desmanchar los dientes es el bicarbonato de sodio con limón. Ésta es una de las combinaciones más destructivas. El limón es altamente ácido (pH entre 2 y 3) y el bicarbonato es abrasivo; juntos corroen el esmalte rápidamente.

Otro error es  tomar, hacer gárgaras o enjuagar la boca con vinagre de manzana. Aunque se diluya, su acidez debilita la estructura mineral del diente. El uso frecuente provoca erosión dental y sensibilidad extrema.

Productos virales

Un producto que se viralizó en redes sociales es el carbón activado. Su alta capacidad abrasiva aumenta la rugosidad del esmalte y puede causar retracción de las encías. No blanquea realmente el color interno del diente, solo desgasta la capa superficial.

Foto: Pexels.com

También, es muy común aplicar agua oxigenada (peróxido de hidrógeno) casera. En concentraciones inadecuadas o aplicada directamente, puede causar quemaduras químicas en las encías y dañar la pulpa dental.

La sal gruesa igualmente se ha popularizado en la internet. Pero, al frotarla contra los dientes, actúa como una lija. La consecuencia es que se crean micro-rayaduras en los dientes donde las bacterias pueden alojarse con facilidad.

Consejos para proteger el esmalte

  1. Esperar para Cepillarse. Si se consumen alimentos ácidos (cítricos, café, refrescos), lo ideal es esperar al menos 30 minutos antes de cepillarse. El ácido ablanda temporalmente el esmalte y el cepillado inmediato lo desgasta más rápido.
  2. Usar pitillo (sorbete/pajilla). Se recomienda que para bebidas ácidas o con vinagre, se utilice un pitillo para minimizar el contacto directo con los dientes.
  3. Neutralizar con agua. Es muy favorable Enjuagarse la boca con agua simple después de comer. Esto ayuda a restablecer el pH natural de la saliva.
  4. Productos con flúor. Lo ideal es utilizar pastas dentales con flúor para ayudar a la remineralización de las zonas debilitadas del esmalte.
  5. Masticar chicle sin azúcar. La goma de mascar estimula la producción de saliva. Ésta es el protector natural más importante contra la erosión ácida que debilita el esmalte dental.
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