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Una nutrición adecuada es el cimiento de unos dientes y encías resistentes. Más allá de la higiene, ciertos nutrientes actúan directamente en la remineralización del esmalte y la protección de los tejidos blandos. Lo ideal es consumir alimentos ricos en esas vitaminas y minerales. Sin embargo, también existe la opción de los suplementos farmacológicos para complementar el aporte necesario. Para ello, siempre se deberá consultar antes al médico.

Aquí se muestra una lista recomendada de los suplementos y vitaminas esenciales para la salud oral. Además, se añaden los alimentos que los aportan:

Calcio y vitamina D: el dúo de la estructura

El calcio es el componente principal de los dientes. Por su parte, la vitamina D es indispensable para que el cuerpo pueda absorberlo correctamente.  Entre los beneficios de estas sustancias están que fortalecen el esmalte dental. Igualmente, la densidad del hueso alveolar que sostiene los dientes.

Entre las fuentes de calcio se hallan: los lácteos (leche, queso, yogur), las verduras de hoja verde (espinacas, kale), las almendras y las sardinas. En cuanto a las fuentes de vitamina D destacan: los pescados grasos (salmón, caballa), la yema de huevo y la exposición solar moderada.

Vitamina C: escudo para las encías

Es fundamental para la síntesis de colágeno, una proteína que mantiene la integridad de las encías. La vitamina C tiene múltiples beneficios para el organismo en general. En cuanto a la salud bucal se encuentran: prevención de la inflamación (gingivitis), ayuda en la cicatrización de heridas bucales y evita que los dientes se aflojen.

Los alimentos ricos en vitamina C son: los pimientos (especialmente el rojo), los cítricos (naranja, limón), kiwi, fresas y brócoli. Vale destacar, que es aconsejable consumir estos alimentos crudos, ya que el calor reduce su contenido vitamínico.

Foto: Pexels.com

Vitaminas del Complejo B: protección contra llagas

Del grupo resaltan especialmente la B3 (niacina), la B12 y el ácido fólico (B9). Estas vitaminas reducen la inflamación gingival y previenen la aparición recurrente de llagas o aftas en la boca y la lengua. La sustancia se encuentra principalmente en las carnes magras, los pescados, los huevos, las legumbres (lentejas, garbanzos) y las espinacas.

Vitamina A y vitamina K2

La vitamina A resulta esencial para la formación del esmalte y el flujo de saliva. La saliva es la que limpia la boca de forma natural. Se encuentra en alimentos como las zanahorias, las batatas y las calabazas.

Por su parte, la vitamina K2 funciona como un «tráfico» de minerales. De esta manera asegura que el calcio llegue a los dientes y a los huesos en lugar de acumularse en las arterias. Se encuentra en alimentos fermentados y ciertos quesos.

Minerales que son clave

Existen dos minerales que son muy importantes para tener una boca sana. El primero es el fósforo, que trabaja con el calcio para proteger el esmalte. Está presente en huevos, pescado y carnes. El segundo es el magnesio, que ayuda a prevenir que los dientes se vuelvan quebradizos. Se encuentra en semillas, frutos secos y cereales integrales.

Vale reiterar que, aunque los alimentos son la mejor fuente, los suplementos pueden ser útiles en casos de deficiencia diagnosticada. Siempre se debe consultar con un profesional antes de iniciar suplementación de altas dosis, especialmente de vitamina D o calcio.

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