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La candidiasis oral es, esencialmente, una “rebelión” biológica. Ocurre cuando el hongo Candida albicans, que vive de forma pacífica en la boca, aprovecha un momento de debilidad del sistema inmune para multiplicarse sin control y atacar los tejidos. Se trata de una enfermedad oportunista que afecta a un número importante de la población.

Cuando un paciente tiene candidiasis oral no hay obligación de notificarlo. Sin embargo, su incidencia en España es notable en grupos específicos. Se estima que afecta a cerca del 50 al 65% de los portadores de prótesis dentales (especialmente en mayores de 65 años).

También, la candidiasis en la boca es la infección fúngica más común en pacientes con diabetes mal controlada. Igualmente, aparece en pacientes bajo tratamientos inmunosupresores, siendo un indicador clave de salud general en la población clínica española.

¿Por qué ocurre?

  • Desequilibrio de la flora bacteriana. El uso prolongado de antibióticos elimina las bacterias buenas que mantienen a raya al hongo Candida albicans.
  • Debilidad del sistema de defensa. Enfermedades como el VIH, el cáncer o la diabetes facilitan la expansión de la candidiasis oral.
  • Factores locales. El uso de dentaduras postizas mal ajustadas o sucias, el tabaquismo y la sequedad bucal crónica (xerostomía) favorecen la aparición de la enfermedad.
  • Medicamentos inhalados. Muy común en personas con asma que usan corticoides y no se enjuagan tras la dosis.

Foto: Pexels.com

Las señales de alerta

El síntoma más visible de la candidiasis oral es la aparición del “algodoncillo”. Se trata de manchas blancas con textura cremosa (parecidas al requesón) en la lengua o mejillas internas. También, hay una sensación de fuego. Cuando se intenta raspar esas manchas, el tejido debajo suele estar rojo, inflamado y puede sangrar levemente.

Otra señal de la afección es la pérdida del gusto. Es decir, hay una sensación de tener “la boca de madera” o un sabor metálico persistente. Igualmente. Surgen boqueras o grietas dolorosas y el enrojecimiento en las comisuras de los labios.

Guía de contraataque preventivo

  1. Higiene de las prótesis. Si se usa dentadura, hay que quitarla para dormir y desinfectarla a diario. Nunca se debe dejar puesta las 24 horas.
  2. Enjuague post-inhalador. Quienes usen sprays para el asma, deben hacer gárgaras con agua inmediatamente después para eliminar residuos de medicina.
  3. Dieta de “ayuno” para el hongo. Hay que limitar drásticamente los azúcares y levaduras, ya que son el alimento favorito de la Candida.
  4. Probióticos. Consumir yogures naturales o suplementos de bífidus ayuda a restaurar el equilibrio bacteriano que frena al hongo.
  5. Consulta profesional. Es vital no automedicarse con antifúngicos. Un diagnóstico erróneo puede fortalecer al hongo si no se trata con la dosis exacta.
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