Tener una sonrisa sana y alineada depende de varios factores. Uno de los impedimentos es sufrir de patologías o trastornos que afectan la mandíbula. Cuando esto ocurre e impacta en la dentadura se le denominan Trastornos Temporomandibulares (TTM).
Los TTM impactan la articulación que une la mandíbula con el cráneo (ATM) y los músculos masticatorios. Esta situación puede provocar desde un desgaste dental severo hasta dolor crónico. Acudir al odontólogo es fundamental para determinar problemas en la cavidad oral, recibir el diagnóstico adecuado y tratamiento.
Trastornos principales y su efecto en los dientes
Una de las afecciones más comunes que implican la mandíbula y dientes es el bruxismo. Se trata del hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes. El hecho provoca desgaste excesivo del esmalte, fracturas dentales, sensibilidad extrema y puede llegar a aflojar las piezas.
También, entre los trastornos figura la disfunción de la ATM. Este consiste en una alteración en el movimiento de la articulación. Es por ello, que puede causar que los dientes no encajen correctamente (maloclusión), lo que genera puntos de presión anormales que dañan el soporte dental.
Otra patología que impacta significativamente la dentadura es la artritis temporomandibular. La afección ocasiona que se inflame la articulación. En este sentido, puede limitar el movimiento mandibular y alterar la mordida de forma permanente.

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Causas comunes
A menudo, las causas de sufrir trastornos en la mandíbula son las siguientes:
- Estrés y ansiedad. Son los detonantes principales de la tensión muscular y el apretamiento dental nocturno.
- Problemas anatómicos. Desalineación de los dientes o de la propia estructura mandibular.
- Lesiones. Golpes directos en la mandíbula o traumas acumulativos por malos hábitos.
- Hábitos parafuncionales. Masticar chicle en exceso, morderse las uñas o empujar la mandíbula hacia posiciones inusuales.
Tratamientos y recomendaciones
Según el caso, el especialista será quien determine una solución para el problema mandibular. Sin embargo, es común que entre los tratamientos se indiquen el uso de férulas de estabilización. Estos son dispositivos intraorales (comúnmente llamados “guardas”) que se usan al dormir para evitar que los dientes choquen y reducir la presión en la articulación.
En otros casos, el profesional puede recomendar fisioterapia. Es decir, el paciente realizará ejercicios específicos para estirar y fortalecer los músculos masticatorios. Además, el proceso suele ir acompañado de terapia manual.
Igualmente, es normal que se recete medicación. A menudo, se usan analgésicos o relajantes musculares bajo supervisión médica. También, puede indicarse un tratamiento más conservador, como lo es aplicar calor o frío local para aliviar la inflamación.
Si la mordedura o estética ha sufrido daños considerables se procede a una intervención dental. Para ello, se someterá al paciente a un tratamiento de ortodoncia o ajustes en la mordida para corregir la alineación de los dientes. En la Clínica Dental Marien Morata, en Valencia, están al día con los tratamientos más avanzados de ortodoncia, incluida la ortodoncia invisible para lograr una sonrisa alineada y radiante.
