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El procedimiento para la colocación de carillas dentales frecuentemente suscita dudas. La mayoría de ellas son respecto al nivel de molestia que puede generar en el paciente. En este sentido, la odontología estética moderna ha evolucionado hacia técnicas mínimamente invasivas, lo que asegura que este tratamiento sea prácticamente indoloro en todas sus fases. A continuación, el paso a paso que acaba con los mitos:

Paso 1. Consulta diagnóstica y planificación digital

En la primera sesión se realiza un estudio exhaustivo de la cavidad bucal mediante escáneres intraorales y fotografías de alta resolución. Esta fase es absolutamente indolora, ya que no se realiza ninguna intervención física sobre las piezas dentales.

Para la consulta el especialista utiliza un software de diseño de sonrisa en tres dimensiones. La herramienta sirve para planificar la forma y el tamaño idóneos de las futuras carillas. De esta manera, se permite al paciente previsualizar el resultado definitivo antes de iniciar el tratamiento.

Paso 2. La preparación del esmalte dental

La fase de preparación varía según el material elegido y la posición original de los dientes. Para las carillas de porcelana convencionales, se requiere un microdesgastado superficial del esmalte que oscila entre los 0,3 y los 0,5 milímetros. Este paso se lleva a cabo bajo anestesia local localizada, por lo que el paciente no experimenta dolor.

Durante el proceso mencionado, se limita la sensación del paciente a una leve vibración en la zona tratada. En los casos donde se opta por carillas de microporcelana o de composite sin tallado, esta fase no es necesaria. Por lo tanto, se elimina por completo cualquier tipo de intervención invasiva sobre la estructura del diente.

Foto: Pexels.com

Paso 3. Colocación de carillas y cementado definitivo

Tras la fabricación de las piezas en el laboratorio o mediante tecnología de flujo digital, se procede a la fijación de las carillas sobre la superficie de los dientes. Para ello, el especialista limpia exhaustivamente la zona y aplica un adhesivo de alta resistencia mediante luz polimerizadora.

El procedimiento descrito no causa dolor. Sin embargo, algunos pacientes con alta sensibilidad dental previa pueden percibir una ligera molestia transitoria. La situación puede ocurrir debido al uso del agua fría o las corrientes de aire necesarias para secar el diente antes del cementado.

Paso 4. Periodo de adaptación posterior

Una vez concluida la intervención y desaparecido el efecto de la anestesia local, es habitual experimentar una ligera sensación de presión en las encías. También, es posible que se dé una sensibilidad leve ante alimentos excesivamente fríos o calientes durante los primeros dos o tres días. Estas molestias forman parte del proceso natural de adaptación de los tejidos blandos a la nueva estructura. Esos síntomas, se controlan fácil y rápidamente mediante analgésicos comunes pautados por el profesional.

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