Después de someterse a una profilaxis dental en el consultorio los dientes y las encías entran en una fase de recuperación. Tras el procedimiento el esmalte está temporalmente más receptivo a estímulos externos y pigmentos. Por este motivo, adoptar ciertas precauciones inmediatas garantiza la efectividad del procedimiento y previene la aparición de molestias.
Luego de salir del consultorio es primordial tomar ciertas pautas de alimentación. Lo primero es postergar la ingesta de alimentos. Es decir, conviene esperar entre 30 y 60 minutos antes de morder o beber para permitir la correcta fijación de los productos aplicados en la consulta, como el flúor.
Lo siguiente será controlar las temperaturas. En este sentido, se sugiere optar por comidas templadas durante las primeras horas. Esta medida obedece a que los platos excesivamente calientes o helados suelen desencadenar picos de sensibilidad.
Igualmente, resulta importante evitar el consumo de productos colorantes. Por ello, odontólogos aconsejan descartar durante el primer día alimentos o líquidos con alta pigmentación, tales como café, vino tinto, té negro, salsas oscuras o refrescos de cola. El esmalte pulido absorbe estas sustancias con mayor facilidad.

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Otra acción recomendada es descartar la ingesta de texturas complejas. Por ejemplo, se debe restringir el consumo de snacks crujientes, frutos secos rígidos o dulces pegajosos. Estos elementos pueden incrustarse en los márgenes de las encías sensibles o generar microtraumatismos.
Higiene y hábitos diarios
Especialistas también advierten sobre las medidas de higiene tras una limpieza dental profesional. Además, hay que suspender ciertos hábitos dañinos para la dentadura. Entre las acciones están:
- Suavizar la técnica de cepillado: La limpieza diaria debe continuar sin interrupciones, pero empleando un cepillo de cerdas suaves y movimientos circulares moderados. La presión excesiva puede irritar los tejidos gingivales que se encuentran en proceso de desinflamación.
- Uso delicado del hilo dental: La higiene entre los dientes es indispensable. Sin embargo, el deslizamiento de la seda o de los cepillos interproximales debe efectuarse con cautela para no maltratar las encías.
- Seleccionar enjuagues adecuados: En caso de requerir un colutorio, se debe priorizar una fórmula libre de alcohol. Esto evita la sensación de ardor en las zonas susceptibles.
- Suspender el consumo de tabaco: El humo de los cigarrillos entorpece la cicatrización natural de las encías y promueve una rápida aparición de manchas oscuras sobre las superficies recién tratadas.
