La colocación de joyas en los dientes es una tendencia estética cíclica. Esta moda ha cobrado gran fuerza en los últimos años. La misma se impulsa principalmente por la cultura pop, la influencia de celebridades de la música y la viralidad en redes sociales.
Aunque actualmente se percibe como una novedad juvenil, el uso de adornos dentales se remonta a civilizaciones antiguas como los mayas y los etruscos. En la actualidad, esta tendencia abarca desde pequeñas gemas adheridas (tooth gems) hasta fundas metálicas completas que cubren varias piezas (grillz).
A pesar de su atractivo visual, la comunidad odontológica advierte sobre la joyería dental. Explican que la introducción de estos elementos, ajenos en la cavidad oral, conlleva riesgos significativos si no se realiza bajo un estricto control médico. Algunos de los peligros que implica son:
Proliferación de bacterias y caries
El relieve que generan las piedras o las estructuras metálicas crea esquinas de difícil acceso para el cepillo dental. Alrededor o debajo de la joya se acumulan restos alimenticios y placa bacteriana, lo que acelera la desmineralización del esmalte y propicia la aparición de caries.
Desgaste irreversible del esmalte
El uso de pegamentos inapropiados, industriales o caseros (muy común cuando el procedimiento se realiza fuera de una clínica) destruye la capa protectora del diente de forma definitiva. Asimismo, la fricción constante de metales contra los dientes opuestos causa microfracturas y desgaste prematuro.

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Afecciones en las encías y tejidos blandos
La joyería dental, en especial los grillz mal ajustados, ejerce una presión indebida sobre el tejido gingival. Esto puede desencadenar inflamación crónica (gingivitis). Igualmente, sangrado, recesión de la encía e incluso pérdida del soporte óseo del diente.
Alteraciones en la masticación y oclusión
El grosor de estos accesorios suele modificar la forma en que cierran los dientes. Esta alteración en la mordida puede derivar en sobrecarga muscular. La situación también produce dolores en la articulación temporomandibular, problemas cervicales y cefaleas constantes.
Toxicidad y reacciones alérgicas
Muchas de las piezas de bajo costo adquiridas en internet contienen metales pesados o alérgenos como el níquel. El contacto directo y prolongado con la mucosa bucal puede provocar reacciones alérgicas severas. Además, ocasionan llagas o úlceras de difícil cicatrización.
Riesgo de aspiración accidentada
Existe la probabilidad de que la gema se desprenda durante la masticación o el sueño. Si el objeto es ingerido o, peor aún, aspirado hacia las vías respiratorias, puede ocasionar una emergencia médica de gravedad.
Finalmente, si alguien considera sumarse a esta tendencia, se recomienda hacerlo exclusivamente a través de un odontólogo calificado. Éste empleará adhesivos biocompatibles y evaluará la salud previa de la boca.
