El uso del hilo dental representa un pilar fundamental en la prevención de patologías bucodentales. El cepillado convencional solo logra higienizar aproximadamente el 60% de la superficie de los dientes. Es por ello que dejan las zonas interproximales expuestas a la acumulación de detritos.
Es muy importante del uso diario del hilo dental porque ayuda a la remoción de la placa bacteriana. Es decir, elimina la biopelícula alojada en los espacios estrechos donde las cerdas del cepillo no logran penetrar. Gracias a esta acción contribuye a la prevención de la caries interproximal. Esta área de los dientes es propensa a lesiones cariosas difíciles de detectar a simple vista.
La protección de las encías es otro punto a favor del usar la seda dental. Gracias a ella se reduce drásticamente la incidencia de gingivitis y periodontitis al suprimir los residuos que causan la inflamación del tejido gingival. Adicionalmente, combate el mal olor bucal mediante la extracción de restos alimenticios en descomposición atrapados entre las piezas de la dentadura.

Foto: Pexels.com
Guía de 7 pasos para una técnica correcta
1.- Medición del filamento: Se debe cortar un segmento de hilo dental de aproximadamente 45 a 50 centímetros de longitud. Con ello se garantiza un tramo limpio en cada espacio.
2.- Sujeción inicial: El hilo se enrolla firmemente alrededor de los dedos medios de ambas manos, dejando una sección libre de unos 3 a 5 centímetros para trabajar.
3.- Guiado preciso: El filamento se sostiene de forma tensa entre los dedos pulgares e índices, los cuales servirán para dirigir el movimiento con total control.
4.- Inserción delicada: Se introduce el hilo en el espacio interdental empleando un suave balanceo de adelante hacia atrás. Debe evitarse introducirlo con excesiva presión para no golpear ni lastimar la papila gingival.
5.- Curvatura en C: Al llegar a la línea de la encía, el hilo se dobla en forma de herradura o letra “C” contra el lateral de uno de los dientes. Luego, se desliza suavemente en el espacio libre entre la encía y la pieza dental.
6.- Desplazamiento de arrastre: Se desliza el hilo dental hacia arriba (en la arcada inferior) o hacia abajo (en la arcada superior) y se frota la superficie dental para retirar los residuos hacia el exterior.
7.- Renovación del tramo: Al pasar al siguiente espacio interdental, se debe desenrollar una sección limpia de hilo del dedo de una mano y enrollar el fragmento usado en la otra mano para evitar la dispersión de bacterias.
