Una gestión sostenible que reduce su impacto ambiental es una tarea pendiente en todos los ámbitos. Es por ello que el sector salud no escapa de la tendencia de la sostenibilidad, que busca el manejo eficiente y responsable de los recursos. Específicamente, las clínicas dentales españolas las cuales cada vez más muestran interés en ser más “verdes”.
Recientemente, se abrieron las postulaciones al Premio Gaceta Dental Clínica Sostenible. La iniciativa “busca poner en valor las acciones desarrolladas por las clínicas para integrar la sostenibilidad en su actividad diaria, así como dar visibilidad a proyectos e iniciativas que puedan servir de inspiración para el conjunto del sector”, señalan los organizadores en su portal web. En España, muchas clínicas dentales ya dan pasos hacia la sostenibilidad.
Apostar a un modelo que reduce la contaminación y aprovecha los recursos es posible. No solo para destacar en el sector odontológico, sino por un bien mayor. Entre las acciones que puede tomar un centro dental para implementar una mayor sostenibilidad están:
Digitalización y oficinas sin papel
La eliminación de soportes físicos reduce drásticamente la tala de árboles, los residuos químicos de la impresión y los costes de almacenamiento. También, realizar historias clínicas virtuales. Por ejemplo, se puede implementar herramientas informáticas avanzadas como el programa Gesden o plataformas en la nube para registrar datos médicos, consentimientos informados y recetas electrónicas.
Otro paso “verde” es generar diagnósticos digitalizados. Con ello se puede sustituir las radiografías tradicionales de revelado químico por sistemas de captación radiológica digital o escáneres intraorales. Esto suprime los líquidos reactivos tóxicos y reduce la exposición a la radiación.
Llevar una comunicación enteramente digital es otra vía amable con el ambiente. Se logra al enviar recordatorios de citas, presupuestos y facturas exclusivamente por correo electrónico o aplicaciones de mensajería instantánea.

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Gestión de residuos y materiales
El sector dental genera un volumen alto de desechos contaminantes e infectocontagiosos que requieren un tratamiento específico bajo la normativa española. Tal es el caso de los sistemas de retención de amalgama. Sobre ello hay que mantener y revisar periódicamente los separadores de amalgama exigidos por la Unión Europea para capturar las partículas de mercurio antes de que alcancen las redes de agua públicas.
Una idea muy factible es reducir en la clínica los plásticos. Hay que reemplazar vasos, bandejas y eyectores plásticos desechables por alternativas de materiales biodegradables o de acero inoxidable esterilizable. También, es importante separar minuciosamente los residuos del Grupo III (sanitarios específicos) de los residuos asimilables a urbanos para optimizar los costes de recogida especializada.
Eficiencia energética e hídrica
Las instalaciones odontológicas dependen críticamente de electricidad y agua para el funcionamiento de los gabinetes, compresores y autoclaves. Es por ello que resulta prioridad optimizar el uso de estos recursos. Expertos recomiendan:
- Adquirir equipamiento clínico y sistemas de climatización que cuenten con certificaciones de alta eficiencia energética.
- Cambiar todas las luminarias del centro por tecnología LED e instalar sensores de movimiento en áreas comunes como aseos, pasillos y salas de espera.
- Colocar difusores de ahorro en los grifos e implementar sistemas de aspiración en seco en lugar de bombas de anillo líquido, para reducir el consumo diario de agua a cero en esa tarea.
- Valorar la instalación de placas solares fotovoltaicas si la arquitectura del local lo permite, disminuyendo la dependencia de la red eléctrica tradicional.
