Skip to main content

El auto-masaje es una herramienta excelente para destensar los músculos faciales. Además, alivian las molestias leves causadas por el estrés o el bruxismo. Sin embargo, estos movimientos se deben realizar siempre de forma suave, sin llegar a sentir un dolor intenso.

Para efectuar estos ejercicios, hay que sentarse en una posición cómoda, mantener la espalda recta y relajar los hombros. También, se puede aplicar un poco de crema hidratante o aceite facial para que los dedos deslicen mejor. A continuación, se detallan algunas técnicas eficaces:

1.- Masaje circular en el músculo masetero

El masetero es el músculo principal de la masticación y el que más se tensa.

Cómo hacerlo: Coloque las yemas de los dedos índice y corazón en los laterales de la cara, justo debajo del hueso del pómulo y por delante de las orejas. Apriete los dientes un momento para localizar dónde se pone duro el músculo y luego relaje la boca. Haga movimientos circulares lentos y con una presión moderada hacia abajo, descendiendo hasta el ángulo de la mandíbula.

Duración: Repetir durante 1 o 2 minutos.

2.- Deslizamiento con los nudillos

Foto: Pexels.com

Este ejercicio ayuda a estirar las fibras musculares contraídas.

Cómo hacerlo: Cierre los puños suavemente y utilice los nudillos de los dedos índice y corazón. Colóquelos justo debajo de los pómulos. Ejerza una presión firme pero controlada y deslice los nudillos hacia abajo, siguiendo la línea de la mandíbula hasta llegar a la barbilla. Deje la boca entreabierta y floja mientras desciende.

Duración: Hacer entre 5 y 10 repeticiones.

3.- Presión estática en puntos de tensión (gatillo)

Ideal para desactivar los nudos de tensión más persistentes.

Cómo hacerlo: Con las yemas de los dedos, busque a lo largo del lateral de la cara el punto exacto donde sienta más molestia o rigidez. Cuando lo encuentre, presione de forma fija y mantenga el dedo ahí mientras abre y cierra la boca muy despacio tres o cuatro veces. La presión debe ser profunda pero soportable.

Duración: Mantenga la presión durante unos 20 o 30 segundos en cada punto.

4.- Estiramiento suave de la mandíbula

Foto: Pexels.com

Ayuda a recuperar la elasticidad y el rango de movimiento.

Cómo hacerlo: Coloque la punta de la lengua en el paladar, justo detrás de los dientes superiores delanteros. Sin despegar la lengua de esa posición, abra la boca despacio todo lo que pueda hasta notar un estiramiento suave en los laterales.

Duración: Mantener la apertura durante 5 segundos y cierre. Repita 5 veces.

¿Cuándo acudir al odontólogo de inmediato?

Aunque los masajes alivian la sobrecarga del día a día, no curan el origen del problema. Debe pedir cita con un especialista en ATM (Articulación Temporomandibular) u odontólogo si experimenta cualquiera de estas situaciones:

  • Bloqueo de la mandíbula: Si la boca se le queda “atascada” y no puede abrirla por completo o le cuesta cerrarla.
  • Dolor limitante: Cuando la molestia pasa de ser una simple tensión a un dolor agudo que le impide masticar, hablar con normalidad o conciliar el sueño.
  • Desgaste dental visible: Si nota que sus dientes están cada vez más cortos, planos, astillados o si ha aumentado mucho la sensibilidad al frío y al calor.
  • Dolores transferidos crónicos: Si sufre de dolores de cabeza frecuentes (especialmente al despertar y en las sienes), pitidos en los oídos o dolor cervical que no mejoran con fisioterapia general.
  • Empeoramiento del chasquido: Si el ruido al abrir la boca se vuelve constante, más fuerte o empieza a ir acompañado de dolor cada vez que suena.
Abrir chat
Hola
¿En qué podemos ayudarte?