Una férula de descarga para los dientes es un dispositivo médico personalizado. Se trata de un aparato transparente y de consistencia rígida que se coloca sobre los dientes de una de las arcadas (generalmente la superior) para evitar que las piezas de arriba y abajo entren en contacto directo.
La función principal de la férula dental es actuar como un amortiguador protector para la boca y la musculatura facial. Su uso disipa las fuerzas, es decir distribuye la presión excesiva que se genera al apretar los dientes. Esto protege el esmalte del desgaste y las fracturas.
Igualmente, el dispositivo oral ayuda a relajar los músculos. Su empleo permite que la mandíbula adopte una posición de reposo natural, lo que desinflama la musculatura de la cara y el cuello. Además, reduce la tensión en la articulación temporomandibular (ATM), aliviando los dolores de cabeza, oído y cervicales relacionados.
¿Cuándo se recomienda su uso?
Los dentistas prescriben este dispositivo en situaciones clínicas muy claras. Específicamente se indica en los siguientes casos:
- Diagnóstico de bruxismo: Cuando el paciente aprieta o rechina los dientes de forma involuntaria, especialmente por las noches debido al estrés.
- Dolor miofacial crónico: Al detectar tensiones constantes en la mandíbula, dificultad para abrir la boca o chasquidos al masticar.
- Protección de tratamientos estéticos: Tras la colocación de carillas de porcelana o grandes rehabilitaciones con coronas e implantes, para evitar que se rompan.

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Recomendaciones prácticas
Si le indican el uso de una férula de descarga dental lo ideal es colocársela todas las noches. Vale señalar que el éxito de este tratamiento depende de la constancia. Hay que ponérsela siempre antes de dormir, ya que es cuando se producen los episodios de bruxismo más intensos.
El mantenimiento del aparato es muy importante para evitar que se contamine. Por ello se recomienda que, al despertar, se cepille con un cepillo exclusivo para la férula, agua templada y jabón neutro. También, se debe evitar usar pasta de dientes común, ya que contiene partículas abrasivas que rayan el material.
Otro tips, es que una vez a la semana, se sumerja la férula en agua con una pastilla efervescente de limpiar prótesis dentales para eliminar bacterias y malos olores. Igualmente, se aconseja dejarla secar al aire antes de meterla en su caja perforada. La humedad residual favorece la aparición de hongos.
No hay que olvidar llevar el dispositivo a las revisiones con el odontólogo periódicamente. Esto resulta necesario porque con el tiempo, el material se desgasta por la fricción y el especialista debe reajustar los puntos de contacto para que siga siendo efectiva.
